
Los registros lacanianos y la mentira del héroe moderno
En la mitología griega, Perseo no derrotaba a Medusa de forma directa con fuerza bruta, sino que mediaba con lo imposible a través de un escudo-espejo. Este mito refleja un saber que queda conceptualizado en los registros lacanianos de la experiencia humana: no podemos controlar aquello que no podemos entender. Sin embargo, este saber no está tan presente en la figura del héroe moderno, que trata de convencernos de que puede vencer con fuerza y tecnología sin sufrir apenas estragos durante la lucha.
Lo Imaginario, lo Simbólico y lo Real
_____En el primer artículo de este blog se mencionaba que si bien el cine era un mundo imaginario, no lo era mucho más que el nuestro, aquel al que llamamos realidad. En este artículo profundizaremos más en esta idea para sentar una de las bases conceptuales psicoanalíticas sobre la que se trabaja en un análisis personal, en busca de la superación del trauma y, con ello, del alcance del bienestar; y trataremos de hacerlo tomándo como ejemplo historias atemporales que están presentes tanto en la mitología como en el cine moderno.
_____Los mitos, ya sea a través de la tradición oral, de la literatura o del cine, nos transmiten la sabiduría popular para poder aplicarla en nuestras vidas. El mito de Perseo y Medusa nos cuenta la historia de la bella doncella Medusa, condenada por Atenea a ser convertida en un ser monstruoso: sus cabellos se convirtieron en serpientes y su rostro se volvió tan horrible que todo mortal que la mirara a los ojos quedaba inmediatamente petrificado. Después, cuando el héroe Perseo recibe la imposible misión de decapitar a Medusa, es ayudado por Atenea, que le entrega una espada y un escudo tan pulido que su reverso funciona como un espejo. De esta manera, mirando a Medusa sólo a través del reflejo de su imagen, Perseo consigue localizarla y decapitarla mientras duerme. Es así como el mito nos muestra la manera en que el ser humano se enfrenta a la realidad, coincidiendo con la teoría de Jacques Lacan, que veremos a continuación.
_____Lacan señala que hay tres registros de la experiencia humana:
Lo Imaginario es aquello a lo que llamamos realidad, pero que no es más que la imagen que nos creamos de ella, incluyendo nuestra propia identidad y la idea que tenemos de los demás. Es el escenario donde interpretamos nuestra vida. En el mito, desde la perspectiva de Perseo, quedaría representado por la imagen reflejada de Medusa en su escudo, puesto que es una imagen que él sí puede integrar en su experiencia aunque no esté viendo la realidad real, la cual le destruiría al convertirle en piedra.
Lo Simbólico representa el conjunto de leyes, normas, valores y significados pertenecientes a la cultura y articuladas a través del lenguaje y sus significantes. Señala la forma en que se sostiene o se estructura el Imaginario, es decir, lo explica. En el mito quedaría representado por las decisiones de la deidad Atenea, tanto condenando a Medusa como facilitando el modo de derrotarla, y por el relato de Perseo con su deber autoimpuesto de tener que cumplir su misión.
Lo Real, a pesar de su confuso nombre, no es la realidad real, sino aquello que queda fuera de lo que llamamos realidad. Es lo imposible, lo incognoscible, lo que no se puede verbalizar o explicar a través del lenguaje, es decir, lo que no se puede simbolizar e integrar dentro de nuestro esquema de significados. Es aquello que queda fuera de esa organización. No es que sea un misterio que todavía queda por descubrir, es que por estructura no se puede llegar a conocer. En el ámbito de la salud mental, sería la falta de significado ante un evento traumático que no podemos integrar en nuestra psique de una manera sana y funcional, sería lo que causa que el trauma nos deje en shock, que nos paraliza, que nos hace reaccionar de manera que digamos "no puede ser", "es imposible", "no me puede estar pasando esto a mi", "no puedo explicarlo" o simplemente de manera que no podamos decir nada. Tanto es así que el intento de explicarlo o definirlo es un sinsentido, de manera que todo mito o relato va a tener que tomarse licencias para que funcione como explicación. En el mito, es Medusa quien representa este registro, porque es imposible mirarla (conocerla) sin ser destruido por esa experiencia.
_____Podríamos detenernos más en el estudio del mito o de la teoría lacaniana, apuntando hacia el sexismo que se esconde tras la injusta condena a Medusa o hacia las posibles cuestionables motivaciones del autor que se esconderían tras su confusa terminología si fuese ésta malintencionada, pero la conclusión que nos entregan y que aquí nos atañe es que el ser humano necesita construir una ilusión mediadora para relacionarse con la realidad, siendo el lenguaje el instrumento que articula esa ilusión.
La relación con el trauma y el síntoma
_____Desde este punto de partida, en el espacio de la terapia cabe preguntarnos cómo entendemos los conceptos de trauma, síntoma y angustia:
Mientras que la psicología define el trauma como toda aquella experiencia dolorosa que supera los recursos de afrotamiento de la persona que la sufre, el psicoanálisis lacaniano diría que es un encuentro con lo Real, todo aquello que adviene de lo Real y desorganiza el Imaginario con tal magnitud que el Simbólico no es capaz de explicarlo e integrarlo.
En cuanto al síntoma, la psicología lo entiende como una conducta observable, un pensamiento disfuncional o una respuesta emocional desadaptativa que genera un malestar clínicamente significativo o un deterioro en su funcionamiento cotidiano. Sería el problema en sí mismo, el objetivo a tratar para eliminarlo. Sin embargo, aunque la definición anterior es difícil de rechazar, si tenemos en cuenta las consideraciones psicoanalíticas, sí que deberíamos replantearnos la interpretación o conclusión final que se hace a partir de esa definición. En este sentido, el síntoma, no debería motivarnos una conducta de evitación o destrucción inmediata, sino una conducta de escucha, puesto que funcionaría como un mensajero al tratarse de una construcción simbólica tras la irrupción de lo real en el imaginario, permitiendo que se reestablezca un equilibrio en la psique del sujeto, equilibrio que había quedado dañado tras el encuentro con lo real.
De esta manera, el psicoanálisis entiende la angustia como el sentimiento que surge cuando experimentamos lo Real, es decir, la nada simbólica o el sinsentido de la vida, y funcionaría como una señal de alarma de que debemos construir una vía simbólica más completa.
_____En terapia, por tanto, se trata de encontrar una nueva vía que permita simbolizar el trauma de una manera más sana, esto es, consiguiendo un equilibrio mayor que el logrado por el síntoma y que además sea sostenible a largo plazo. Dicho de otro modo, se trata de cambiar nuestra relación con lo Real, depués de entender que siempre hay un límite que nos impide integrarlo del todo en nuestro Imaginario.
Si no contáramos con esta explicación lacaniana del síntoma, que amplía la perspectiva que tienen del mismo otras ramas de la psicología, ¿cómo podríamos explicar completamente la conducta de Atenea si fuese nuestra paciente? ¿Acaso es casualidad su injusta condena a la hermosa Medusa? ¿Es casualidad que la condena consista en convertirla en un monstruo imposible de mirar y que después colabore en la elaboración de un relato heroico para acabar con ella? Un enfoque cognitivo-conductual sobre las conductas observables no nos permitiría conocer completamente a Atenea, porque el objetivo de su tratamiento resultante tan sólo sería eliminar sus conductas agresivas disfuncionales (que no es poco, cierto), pero no la causa que las provocaba. De esta manera, el trauma inconsciente o el desequilibrio causante seguiría latente y se haría patente en nuevos síntomas futuros. Esta es la tesis que defiende la práctica de un análisis personal, donde hacer caso al consejo de nosce te ipsum -conócete a ti mismo-, que nos facilite simbolizar o integrar las experiencias de una manera sana y duradera.
La mentira del héroe moderno
La negación de lo Real
_____Entonces, ¿por qué continúan sin estar integradas la psicología moderna y el psicoanálisis? ¿Guarda esto relación con alguna tendencia en la sociedad actual? Quizá debamos resignarnos y simplemente aceptar que ambas constituyen campos diferentes del conocimiento con un foco de intervención distinto, como podría pasar en otros ámbitos científicos, por ejemplo entre la traumatología y la fisoterapia. O quizás esta situación es un fenómeno como otros tantos que forma parte de un patrón presente en la sociedad actual. Esta segunda postura sale reforzada si atendemos a otros hechos aparentemente aislados:
- Para empezar, que el ejemplo anterior de la traumatología y la fisioterapia es inapropiado, porque incluso con sus diferencias de enfoque, son dos ejemplos que muestran que el resto de disciplinas de las ciencias de salud están mucho más coordinadas que las ciencias de la conducta, que son precisamente las encargadas de estudiar los contenidos de los que estamos hablando.
- Por otro lado, que no sólo es el psicoanálisis, sino también la filosofía la que recoge estos contenidos que la psicología moderna parece no tener en cuenta, lo que haría más improbable la hipótesis de que la psicología basada en la evidencia observable no integrase al psicoanálisis por rechazar la veracidad de sus postulados. Algunos ejemplos de pensadores que se sirven del psicoanálisis para explicar el funcionamiento del hombre moderno son D.T. Suzuki, Byung-Chul Han o Slavoj Žižek. De hecho, todos ellos coinciden en destacar un defecto evidente de la sociedad actual: su creciente impaciencia y su poca tolerancia a la frustración para soportar las incomodidades y aplazar las gratificaciones, lo cual se relaciona con el paradigma actual de querer eliminar el síntoma inmediatamente. Pero, quién sabe, quizás es casualidad.
- Finalmente, que si bien estos contenidos o saberes también están recogidos en la cultura popular actual, su presencia es la excepción: o bien están en artes de menor alcance que el cine o, de estar en películas, lo hacen en unas que no han resultado ser tan exitosas, o bien sólo lo hacen parcialmente, centrándose en lo Simbólico pero no en lo Real.
Si buscamos un patrón que explique estos fenómenos aparentemente independientes, surge la hipótesis de que estos saberes fundamentales no están siendo recogidos lo suficiente en la sociedad moderna o que incluso, siendo más pesimistas, se están desvaneciendo en nuestra era.
En el siguiente y último epígrafe buscaremos ejemplos de historias en películas modernas que todavía recojan estos contenidos. Pero antes, para ser justos con el lector más exigente, analizaremos hasta qué punto podría ser cierta o no esta hipótesis, viendo si se cumple en la creación artística de la figura del héroe moderno
_____Por una parte, como crítica a esta hipótesis, se podrían decir tres cosas:
- La primera: que incluso en los mitos griegos existe la figura del héroe omnipotente que vence por fuerza bruta sin hacer uso de sabiduría alguna, por lo que no sería un error de nuestro tiempo.
- La segunda: que no es que no haya obras actuales que no hablen sobre la influencia de lo Real, sino que incluso la elección del mito de Medusa, así como la de cualquier otro, sería incorrecta para explicar tanto lo Real como el modo de enfrentarse con lo Real porque en el momento en que se representa al monstruo ya forma parte del Imaginario y porque finalmente Perseo sí que es capaz de derrotarlo.
- Y la tercera: que tenemos motivos para no defender la hipótesis en su versión más pesimista, es decir, que no estaríamos perdiendo cultura en nuestras narrativas modernas, sino que probablemente en la antigüedad también había mayor cantidad de historias mediocres como ocurre en la actualidad, pero sólo se convirtieron en célebres aquellas con mayor nivel cultural, debido precisamente a ello, siendo las únicas que se transmitieron hasta nuestros días, lo cual nos generaría un sesgo de creer que en la antigüedad la sociedad era más sabia.
Pues bien, a estas críticas se les podría replicar argumentando lo siguiente, respectivamente:
- En primer lugar, decir que aunque es cierta la existencia de héroes griegos que representen tal omnipotencia, como Heracles o Aquiles, éstos no son mortales sino semidioses y, por lo tanto, al poseer un simbólico no tan aplicable o educativo para las personas, se entiende que tengan esas características. Actualmente tendríamos su homólogo en Supermán, una figura de gran éxito a pesar de que debería ser un héroe menos relevante desde un punto de vista educativo porque, debido a su omnipotencia, es más difícil que los niños se sientan identificados con él que en comparación con Spiderman, por ejemplo.
- En segundo lugar, que toda historia se permite sus licencias dramáticas para llegar a la audiencia, más aún en este caso cuando, por definición, no es posible explicar lo Real. Las historias que creamos siempre van a ser simbólicas, nunca reales. Y es más, de hecho, Perseo no logra matar al monstruo, sino que la cabeza sigue viva y conserva su horror tras la decapitación, lo que lo convierte en un mito idóneo para el tema de este texto. Es interesante recordar que hay otros mitos griegos donde podemos observar un encuentro con lo Real y también licencias dramáticas para poder explicarlo, pero en cualquier caso funcionan mejor como una metáfora de otros conceptos psicoanalíticos, de los que no nos ocuparemos en esta ocasión. Por ejemplo, en el mito del Minotauro, el hilo de Ariadna representaría el anclaje al imaginario para que Teseo no se pierda en el laberinto, que representaría por su parte el registro simbólico que mantiene separado lo real de lo imaginario y, finalmente, el Minotauro sería lo real. Este mito, en el que el héroe sí mata al monstruo, representa mucho mejor el concepto de represión freudiana. Lo mismo ocurre con el mito de Edipo, que aunque sí que sufre los estragos de su encuentro con lo Real, ya que se arranca los ojos como consecuencia de no poder soportar la verdad, es una metáfora más útil para explicar conceptos como el complejo de Edipo o la función del totem y el tabú.
- En tercer lugar, si tenemos en cuenta de que antiguamente la sociedad era mayoritariamente analfabeta y que la transmisión cultural era fundamentalmente oral, es lógico suponer que no había tiempo para una inmensa cantidad de historias mediocres, más allá de los chismorreos populares. Es evidente que esta circunstancia no sucede en el actual mundo digital, que posibilita que las plataformas de entretenimiento y productoras de cine se nutran más de la cantidad que de la calidad. Y dentro de esta cantidad, abundan las historias donde el protagonista consigue sus objetivos sin necesidad de hacer uso del intelecto o de un conocimiento universal, sino simplemente haciendo uso de la fuerza o del hecho de que él es "especial" o "el elegido". Si a esto se le suma otro factor de nuestra era como lo es la adicción por la inmediatez y por los contenidos de breve duración que requieran de poca atención, podemos llegar a la conclusión de que podríamos estar acercándonos veloz y peligrosamente a una sociedad menos ilustrada.
Pero de nuevo, hemos de advertir que este último análisis supera en mucho al alcance de esta publicación, por lo que nos centraremos en estudiar si existen héroes modernos verosímiles que sean un modelo de aprendizaje en el que las nuevas generaciones puedan verse reflejadas para así evitar convertirse en futuros narcisistas vacíos o en idealistas llenos de una ilusión inerte, cuyo futuro en ambos casos es la frustración y la depresión. Para ello, lo analizaremos a través de los relatos de películas de los últimos años.
Análisis simbólico del héroe auténtico en su relación con lo Real
_____En la mayoría de relatos modernos, sobre todo en los de superhéroes y ciencia ficción, vemos que suele cumplirse el siguiente guión: el protagonista se enfrenta a un problema, misterio o mal; busca la verdad y la descubre, adquiere un poder por ello y finalmente vence. En cambio, en una narrativa más realista el guión sería como sigue: el protagonista busca la verdad y sólo la alcanza parcialmente, pues descubre que hay algo que supera su capacidad; así que no aprende a dominar ningún poder superior ni esa verdad, pero sí aprende a situarse de manera sana frente a ella. Además, de su limitación se deduce que no es ningún héroe mesiánico ni el elegido, que utiliza no sólo su cuerpo sino también su mente y que no sale ileso de su encuentro con lo Real. Este segundo relato no suele estar muy presente y cuando lo está, suele ser en producciones de menor éxito comercial, que como mucho ancanzan la etiqueta de película "de culto".
- Un buen ejemplo de ello es Mulholland Drive (2001, David Lynch), una película que empieza con el clásico guión de descubrir un misterio pero que nunca llega a revelarse del todo. La clave lacaniana está en que las protagonistas, al igual que el espectador, buscan una explicación que de sentido a toda la información que se les va presentando, pero a pesar de sus interpretaciones parciales siempre queda un restro extraño, indescifrable, algo que nunca termina de cerrarse. Ese algo que escapa sería una experiencia muy cercana a lo Real. La película no trata tanto de un misterio que hay que resolver como de la imposibilidad de que una vida pueda quedar completamente explicada por un relato coherente.
- Otro gran ejemplo es Annihilation (2018, Alex Garland). En esta historia la heroína no llega a conocer del todo a qué se enfrenta. El "monstruo" no tiene un plan, no ataca, simplemente te cambia de forma irreversible, como un trauma. Esto se parece mucho más a lo Real que a cualquier villano. No puedes entenderlo y, por tanto, no puedes controlarlo, vencerlo ni negociar con él. Además, en esta película también se ve reflejada la normalidad o humildad de la protagonista: no es un héroe, sólo una persona normal, incluso rota. En el final, cuando se encuentra con ese ser, en un principio éste no hace nada, no habla, no explica, pero luego da un paso más y la imita y se convierte en su doble. Esto podría representar el colapso del yo imaginario. El monstruo parece estar mostrándole la carencia de singularidad en su identidad. Pero ¿por qué? No se llega a saber, la historia no llega a cerrar el sentido. Y aún hay más, cuando la protagonista sale del lugar, ¿sabemos si es realmente ella? No, es imposible llegar a saberlo. Y esta experiencia es una espléndida representación de lo que sería un encuentro con lo Real. Porque, como ya hemos avisado, si somos estrictos, no es el monstruo lo que representa lo Real, porque en el momento en el que el monstruo queda representado en una imagen, ya forma parte de nuestro imaginario. Lo Real queda mejor intuido (que no representado) en la sensación que tiene el expectador cuando experimenta que ha sido desorganizado y que su deseo de sentido no tiene una estructura simbólica para llegar a materializarse.
- Otra obra que nos ilumina respecto a la imagen del héroe es Blade Runner 2049 (2017, Denis Villeneuve). En ella, el protagonista se construye una identidad típica del héroe que cree ser "el elegido" para una misión, pero su trauma consiste en descubrir que no lo es, que no es especial. Ese trauma genera un vacío, y con éste la sensación de angustia. Pero pese a ello, logra abrir una nueva vía simbólica que da sentido a su vida, decide continuar con el cumplimiento de su misión, aunque eso no vaya a nutrir su ego ni vaya a ir seguido de reconocimiento, y esa decisión le otorga una dignidad enorme incluso sin llegar a reconstruirse una identidad sólida, la cual ya no necesita.
_____La figura de este héroe auténtico no se observa ni siquiera en grandes obras de éxito llenas de valiosos aprendizajes, porque siguen apostando por personajes cuyo camino consiste en ser "el elegido": Luke Skywalker, Harry Potter, Neo, Joseph Cooper... Cualquiera que conozca sus historias podrá percatarse de que si bien todos ellos son ejemplos de grandes enseñanzas simbólicas, son tan idílicos que son inalcazables y a veces inservibles para la audiencia, pudiendo provocar el idealismo inerte que se ha mencionado.
Si queremos encontrar más ejemplos modernos de este héroe lleno de dignidad y también lleno de éxito comercial, podemos buscar en otros escenarios de menor alcance que el cine, como por ejemplo los videojuegos, donde sí aparecen figuras de éxito en el género de aventuras como Nathan Drake (Uncharted) o Ezio Auditore (Assassin's Creed II), que sí encarnan la figura del héroe que entiende que su alcance o capacidad de entendimiento es muy limitado para hacer frente al poder que se le presenta (llegado de lo Real), resignándose a aceptar que son meros peones en un tablero de ajedrez muy grande para ellos, donde lo mejor es dejar oculto el poder o el saber encontrado pero no controlado, retornando al hogar sin mayor tesoro que el de la experiencia, que no es poco. Por otro lado, también podemos encontrar ejemplos de la misma enseñanza pero desde la perspectiva opuesta, como en la obra literaria Moby Dick, en la que el capitán Ahab persiste en su arrogante empeño de dominar aquello que no puede comprender, representado por la ballena blanca, lo cual acaba por destruirle.
_____Sin embargo, en el héroe moderno de mayor alcance, resulta menos frecuente encontrar este tipo de relato, y los autores suelen optar por permitirse la licencia de conseguir una gran victoria en una lucha de la que salen prácticamente ilesos. Esto es lo que constituye la mentira del héroe, porque sólo lo es en apariencia pero no lo es realmente.
En este punto, una reflexión que podemos extraer es que, para evitar que la sociedad caiga en ese vacío cultural, va a ser clave que tengamos la capacidad de encontrar un equilibrio entre entretenimiento y educación. Para ello explicar esto, vamos a detenemos de nuevo en la aventura de Ezio Auditore. Al principio, su historia se desenvuelve como la de cualquier héroe típico: sufre una desgracia, busca venganza, descubre que hay un poder superior detrás de su desgracia y va en busca de la verdad para convertirse en alguien poderoso o excepcional y así hacer justicia. Y prácticamente en esto consiste la primera y segunda entrega, nada menos. Es sólo en la tercera parte, a dónde sólo llega la audiencia que está enganchada a la historia, cuando la narrativa se atreve a mostrarnos que al final de su camino, el héroe descubre que no hay una gran revelación que esté a su alcance y que dote a su vida de un sentido completo. Pero a pesar de ello, no se lamenta diciendo "nada tiene sentido", sino que se alza como un héroe maduro y experimenta un "no puedo comprenderlo todo, pero he vivido una vida digna". He aquí una aproximación muy clara de lo que Lacan llamaría "asumir la falta". Como diría Ezio al final de su aventura: "Suficiente para una vida".
_____Suficiente para un post:
Tras esta publicación centrada en la relación con lo Real, dejaremos para publicaciones futuras el análisis detallado de lo Imaginario y de lo Simbólico, que han quedado pendientes de analizar en la presente. Para ello nos serviremos de películas como Matrix (1999, las hermanas Wachowski), La llegada (2016, Denis Villenueve) e Interstellar (2014, Christopher Nolan), y también del debate existente entre las posturas del idealismo y del realismo/pragmatismo, a través de obras como El Señor de los Anillos o El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha; analizando las ventajas e inconvenientes de sus enseñanzas en nuestra salud mental y si es posible la integración equilibrada de sus posturas filosóficas.
